lunes, 20 de febrero de 2017

De Tapas por Ávila

De las ciudades cercanas a Madrid solo nos faltaba salir de tapas por Ávila. La ciudad la conocíamos, sus chuletones también e incluso habíamos visitado sus famosas Jornadas Medievales de primeros de septiembre. En esas visitas vimos que los bares de la ciudad prometían, siempre dan tapa a elegir, de cocina y currada. Solo nos faltaba visitar las zonas de tapeo de Ávila y que nos terminaran de demostrar su calidad.

Y lo hicieron. Vaya si lo hicieron!. Nos centramos en el casco antiguo, los bares se encuentran, principalmente en dos zonas. Una por la la Plaza del Mercado Chico y alrededores, en las calles Vallespin y Comuneros de Castilla. La otra, la que llaman la zona de vinos y un pelín más cara, la calle San Segundo, al lado de la Puerta del Alcázar.

Zona Plaza del Mercado Chico: con más bares clásicos y muy baratos
- El Buen Yantar, en la calle Vallespín, es el mejor de la zona y un imprescindible. Amplio y bien atendido. Dos Coca-Colas con tapa de patatas revolconas (de las mejores) más una tapa extra de croquetas para los niños (0,7€) por 5,10€. Es un bar de los clásicos y donde más gente había.

- Don Carmelo: también en Vallespin, estaba vacío y eso que tenía muy buenas tapas como churrasco o panceta. Quizá la falta de ambiente se deba al servicio y su camarero tan seco. Remolonéo mucho con la tapa (nos veíamos sin ella) y tras pagar no nos dio la vuelta y hubo que reclamarla. Dos verdejos con patatas revolconas (un poco peor que la anteriores). Es un bareto que puedes visitar únicamente por sus tapas ya que no aporta mucho más.

- También muy lleno y clásico, con tapas muy variadas aunque con una preparación menos currada está Casa Guillermo. En la misma Plaza. Dos Verdejos más un mosto y de tapas dos empanadillas más una de patatas revolconas (las peores del día) por 6€. Está junto a otro famoso, el El Portalón, que no pudimos probar porque en enero cierran por vacaciones.

- Mesón Gredos (Calle Comuneros de Castilla): 4,40€ por dos blancos. También es un bareto, con camareros de los de toda la vida y unas tapas variadas y enormes. No te lo pierdas si tienes hambre. Nosotros tomamos un roll de vegetal y una tapa codorniz escabechada.

- 1966mangas: en Comuneros de Castilla, el más moderno de todos. Casi nos los saltamos porque porque aunque que vimos como entraba mucha gente, por la decoración, parecía una cafetería y de primeras no entramos. Luego si y nos fue medio bien ya que una de las tapas era una enorme chapata de picadillo aunque la otra una de tortilla que ni fu ni fa. Tampoco era nada caro: 4,4€ dos blancos y las tapas.

Zona San Segundo: bares algo más modernos y un poco más caros que en el centro.
- La Antigua. Tan moderno que tenían música chill-out, mesas para comer, carta de Gin-Tonics y atendido por chicos jóvenes pero que lo hacían con gran profesionalidad, Para elegir la tapa tenías carta (no es habitual), de cocina y variadas. Una Coke y un Verdejo con dos tapas de huevos escojonaos (como los rotos pero con huevo de codorniz) 5,10€

- La Bodeguita: de los más famosos de la ciudad quizá para mi gusto muy turístico y por lo tanto bastante lleno. Tienen una gran carta de vinos, dicen que tienen más de 1300 referencias. También tienen carta para raciones y tostas pero viéndola tampoco nos llamaba mucho. No es de lo mejores bares, no eliges la tapa y es más caro que los de los alrededores. Pedimos 4 croquetas de jamón (5,5€) más dos Verdejos con una tapa de oreja para compartir y dos croquetas de queso: 10,5€

- Casa de Postas: Merece la pena entrar, es distinto en su decoración y en el tipo de pinchos. No llegamos a saber bien que tenían, vimos mucho pincho y sándwich pero de cocina nos dijeron pedid "lo que queráis" pero ese "lo que queráis" no sabíamos a que se refería así que cogimos de la barra un pincho de bonito y un sándwich vegetal. Todo, con dos de leche (los pekes nos acompañaban ;), un Verdejo y un agua por 7,40€
- Alavirule: otro con decoración original, juvenil y con mesas para comer pero que merece la pena visitar. Con dos Verdejos, una tapa de seta con mayonesa y pincho de pollo: 5€

Y antes de irnos nos faltaba probar un chuletón. Queríamos comerlo sin salir del centro y mirando entra los opciones vimos la recomendación de Los Candiles. Servían un menú cerrado por 26 euros cabeza (con postre y bebida) en el que podías elegir entre varios primeros típicos como sopa Castellana, judiones del barco, patatas revolconas, etc y segundos entre pescados y carnes, y como no, el famoso Chuletón de Ávila. Para comer lo más típico posible pedimos judiones del Barco y fueron algo decepcionantes, algo duros, con poco sabor, no estaban bien fusionados con un caldo poco contundente (... que nadie se ofenda pero nos parece mucho mejor la fabada). El chuletón, sin embargo, si que estaba bien preparado y lo disfrutamos como se merece. Los postres, sin embargo, no fueron buenas elecciones y desmerecieron un poco la comida: una tarta de manzana algo mazacote y un arroz con leche soso. Lo mejor del lugar es el servicio, por lo atento y por el trato; no es que sea una sitio malo pero seguramente haya locales con la misma calidad y menor precio que este.

viernes, 10 de febrero de 2017

Mercado Gastronómico Calle Gourmet

Inaugurado el pasado día 3, el Mercado Gastronómico Calle Gourmet, es el primer mercado de street food cubierto de Madrid. Nuestro equipo no podía perderse su estreno y lo visitó en su apertura. Tras una semana de rodaje aquí os contamos como es.

Está ubicado en el Centro Comercial La Ermita, un lugar que vivió su época dorada a mediados de los 90. Su oferta era principalmente gastronómica, algo muy novedoso en aquellos tiempos, con un montón de bares y mucha gente que acudía a ellos y a su famosa discoteca Aqualung. Llegó a existir allí un miniparque acuático cubierto. La especulación llevó al Centro a un remodelación, cambió el nombre por Art-Decó, e "invitaron" a irse de allí a todos los bares para montar locales de franquicias que nunca abrieron, llevándolo prácticamente al abandono... unos años después algunos aventureros se atrevieron a montar nuevos negocios y ahora se han embarcado en uno más: el Street Food.

Instalado en la zona de hall del Centro, es un pequeño espacio donde se han puesto en círculo 12 puestos, con uno central de bebidas y un pequeño kiosko de palomitas gourmet. A pesar de ser un Centro Comercial muy frío (por tener casi todos los locales cerrados) han conseguido que el ambiente sea cálido, con bombillas, música y bastante ambiente. Quizá, como pero, decir que hay pocas mesas y que al estar en una zona algo pequeña, si triunfa, puede llegar a ser agobiante.

La oferta, por lo menos en su presentación, estaba muy bien conformada con variedad y calidad. Con puestos muy interesantes como Papandina (peruano), meRio Foodtruck (brasileño), La Taquilla Compromiso Callejero (italo-chileno) o Izakaya Inquieta (Japonés). A estos puestos les acompaña Street Dog (perritos), Panini Street, La Pacífica (Ceviches), Su Piadina (bocatin de pan de trigo italiano), Mi Pettit Creperie y La Caprichosa (dulces y tartas). En el centro La Tasca del Santo, la barra de bebidas y que homenajea el vermú. En su primer día había un par de puestos que estaban cerrados y que esta semana han sido ocupado por La Rabaneta (de calamares) y por Arros i Tartana, donde vimos un par de arroces con muy buena pinta y una paella valencia de las de verdad, con garrafó y caracoles. Con estos nuevos puestos se completa la oferta de 12 barras y un añadido de un pequeño puesto de palomitas gourmet.

Con tanta oferta era difícil elegir, así que un poco al azar y por probar un poco variado:
- Papandina: patatas rellenas de varios tipos. Nos decantamos por Sanguche, un bocata de lomo en su jugo a baja temperatura con batata y salsaa criolla (6€). Un aciertazo, un bocata muy sabroso.

- La Taquilla Compromiso Callejero: un puesto de lo más variado en carta y en precios, además de estar estupendamente atendido. Desde patatas a la parmesana por 2,5€ a empanadas argentinas. De aquí probamos unos tacos medievales, de carne, cebolla y queso, una receta de la Toscana y también una gran tapa (2 por 5€) y una empanada chilena. Sus platos los acompañan de un pequeño vasito de pico de gallo

- Mi Pettit Creperie: aquí fracasamos un poco. Por rematar la cena fuimos aquí a pedir un crepe salado, por tomar algo más, y uno dulce. El salado muy normalito, de pollo brasa (6€) y el dulce, de Nutella, algo seco (5€) además de muy caros... en París te puedes tomar por menos pasta un crepe mucho mayor en tamaño y más jugoso.

Nuestra opinión sobre los food trucks no es del todo entusiasta. Es cierto que está muy bien disfrutar de la opción de varias barras donde comer un bocado en un lugar con ambiente (es genial tenerlos en sitios como el Mercado de Motores o el Hipódromo), también es cierto que a veces agobian (como los primeros MadrEat), son extremadamente lentos y tiene el problema de que suelen ser caros. Aquí por ejemplo, un par de bocados, con postre y bebida se te pone en unos 20 euros y no dejan de ser bocados como bocadillos de calamares (a 6-7 euros), perritos a 5€ o piadinas a 6 euros también. Aún así deseamos que esta experiencia perdure y se convierta en un clásico de la capital que haga reflotar un Centro Comercial bastante muerto.

El Mercado Calle Gourmet funciona de viernes a domingos desde la 12 y hasta la medianoche en horario non-stop (los domingos acaba a las 18 horas)

domingo, 5 de febrero de 2017

Atrapallada Enxebre: un clásico renovado

El Restaurante Atrapallada siempre me sonó a sitio antiguo y viejuno. Sus anuncios en Carrusel Deportivo y su local, en el Paseo de las Acacias, tan clásico, con sus maderas y un tanto oscuro no nos invitaba mucho a ir por allí. Y eso que lleva abierto 40 años por lo que tan mal no debían hacerlo. El caso es que hace un poco más de un año se decidieron a remodelarlo. La oscuridad dio paso a la luz, a la amplitud; un espacio mucho más en la línea cálida de los locales modernos. Se le añadió el sufijo "Enxebre" (algo así como "genuino" en Gallego) y desde entonces llenan cada fin de semana.

El local, además, es ideal para ir a tomar el vermú debido a lo grande que es su barra, su zona de mesas altas o a su terraza por lo que no hay excusa para probar su carta de cocina de producto, sencilla pero de alto nivel; con buenas carnes y pescados que incluye también arroces. Nosotros pudimos dar fe de la calidad en nuestra comanda:
- Croquetas de jamón. Al estilo asturiano, cremosas y casi líquidas. Como tiene que ser. (9,8€)

- Pulpo a la gallega. Un clásico que tampoco nos podíamos perder (17,5€)

- Verduritas con carabineros en tempura (14,5€)

- Chuletón de Vaca Vieja. Otro plato clásico, que no tiene mucho misterio pero que si se prepara con carne de calidad es una delicia. Se agradece que lo anuncien como vaca vieja y no con el típico timo de llamar buey a lo que no lo es. (42€)

- Para los postres un brownie, pequeño aunque bastante bueno y casero

Toda la comida acompañada con un Cava, desconocido, de calidad media pero que no tenía mal precio: Ninna Brut Nature a 16,8€ la botella. Todo con agua y un café por 118€ para 4 comensales. El precio medio de este tipo de locales que suele ir desde los 30€ cuando se comparten platos a los 50€ si pides un buen pescado individual.

Un buen sitio cerca de Madrid Rio que ofrece la opción de pedir la comida para llevar.
   

viernes, 27 de enero de 2017

Cocido Madrileño XVII: La Rayua

A pesar de llevar abierto más de un año no habíamos oído hablar de La Rayua, un restaurante de la familia Verdasco (famosos por el tenista y famosos por ser los dueños de La Bola), que cuenta con dos sedes: una en Majadahonda y otra en el centro de Madrid, en la calle la Luna, junto a la Gran Vía. Siendo los dueños de La Bola estaba claro que la especialidad del local iba a ser el Cocido Madrileño. Y el estilo, tanto en servicio, presentación y platos es similar. Con sus defectos y sus virtudes:
- Usan el sistema de turnos, o vas a las 13 o a las 15 horas. Nosotros tuvimos suerte y el día que fuimos no llenaron y nos llamaron para ofrecernos ir a cualquier hora. Suerte, porque el sistema de turnos nos parece realmente molesto. Si eres del primero te sirven a toda pastilla y si eres del segundo te toca esperar en la calle.
- El servicio es atento, cercano pero profesional
- El cocido lo preparan en recipientes de barro individuales. A veces esto es una lotería, en la misma mesa había sopas que parecían aguachirri de lo pálida y sosa que estaba.
- Lo preparan con mimo pero tienen tanta fama que tampoco se lo trabajan demasiado, ni falta que les hace, y los ingredientes son de calidad media y escasos.
- Tanto el precio del cocido como el de los postres son ajustados.
- Para los niños te dan la opción de pedir solo una sopa (5€) y compartir con ellos los garbanzos. Muy buena idea, muy equitativa y no como esas clavadas que te cascan en algunos sitios de cobrarte medio cocido a 14 euros para un niño de 4 años.

Nada más sentarte ya te traen los complementos: guindilla, cebolleta, tomate con comino y el repollo, que era algo escaso y al ser servido al principio apenas fue catado; y eso que estaba perfectamente preparado.

Sin perder un segundo comienzan con el cocido. Lo sirven en dos vuelcos, el primero el de la sopa, directamente, en un plato con los fideos precocidos. Algunas llegaron un poco sosas pero las que estaban bien eran densas, con sabor y gustaron mucho.

En el segundo vuelco, el resto: los garbanzos, de lo mejor, garbanzos de Brunete según tenemos entendido, patatas, chorizo, tocino, morcillo, gallina y de jamón. Quitando los garbanzos nada destacaba, de calidad normalita y bastante escaso. De hecho creo que es en este cocido ha sido el primero de todos los de nuestra lista del mejor cocido de Madrid en el que todos los comensales se terminaron su ración

Aún así el cocido tiene una calidad bastante aceptable y un precio no muy alto, en la media, 19 euros. Los postres ayudaron a que la comida terminara de la mejor forma posible: brownie con helado y nata, arroz con leche, natillas o helado; y casi todos por debajo de los 4 euros con lo que la cuenta total para cinco adultos y un niño, con postre, cafés, un par de cervezas, agua y una botella de Martinez Lacuesta (15,50€) salió por 157 euros. Buen precio para un cocido aceptable.

Web: http://www.larayua.com/

lunes, 23 de enero de 2017

Hamburguesas XXXIII: Burnout True Burgers

Un sábado por la noche, decidimos ir al cine al centro de Madrid con la intención de probar el Five Guys, la que dicen que es la "hamburguesería favorita de Obama". Con este título y tras varios meses ya abierta, nos encontramos con una cola en la calle bastante desmoralizante, así que nos saltamos esta opción y decidimos buscar algún sitio donde comer algo rápido, si pudiera ser, fuera de las grandes cadenas habituales.

Callejeando por los aledaños de Gran Vía, nos encontramos con la hamburguesería Burnout. No teníamos referencias, pero decidimos probar y nos encontramos con disparidad de opinión:

- Andy se pidió una Cheezebrgr, compuesta por queso cheddar curado, pepinillo, lechuga, tomate, cebolla roja macerada y salsa burnout y le añadió bacon. El bacon era abundante y estaba muy crujiente, con la carne sabrosa, poco hecha, con el pan poco tostado y un toque dulce que aguantó sin romperse. Se quedó encantado.
- Yo me pedí una Chimole, con guacamole, cebolla frita y salsa chipotle mayo. En la mía me encontré con dos inconvenientes: El primero, que guacamole estaba muy frío, así que al llegar a la mitad de la hamburguesa, la carne se había quedado también helada y el segundo, que la carne estaba poco compacta, así que según iba comiendo, se me iba cayendo la carne y me iba quedando con trozos solo de pan en la mano. De sabor estaba buena, pero se hizo incómoda de comer y el tema de la temperatura me pareció bastante grave.

Ambas hamburguesas estaban acompañadas por unas patatas en forma de bastón aderezadas con romero, que les daban un regusto un tanto curioso. No sabría definir si bueno o malo, ya que de entrada me supieron a aceite recalentado.

 La carta tiene 7 u 8 referencias de hamburguesa, incluso sin pan, que van entre los 10,5 y los 12 euros. Además de ensaladas y entrantes como guacamole, nachos, alitas, postres y batidos. La cuenta, con un par de cokes, salió por 27,70 €. No es barato, pero en la relación calidad precio, con la burbuja hamburguesil que estamos viviendo, no está mal. Nosotros visitamos el local de la calle Valverde 6, el segundo restaurante del grupo; el local original se encuentra en Fuencarral 148.
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