jueves, 24 de septiembre de 2015

¿Dónde comer y tapear en Cáceres?

Llamada la ciudad feliz, Cáceres es una ciudad preciosa, con una Casco histórico por el que hay que perderse, sobre todo de noche, por sus callejuelas y palacios. También es una ciudad que merece la pena para comer y tapear;  no en vano ha sido elegida la Capital Española de la Gastronomía 2.015 por lo que no había duda, había que visitarla y tapear en esta capital extremeña, para incluirla en nuestra guía de rutas para tapear por España

Estuvimos leyendo algunas webs y blogs para indagar donde comer y donde tapear en Cáceres y leímos cosas curiosas como que esta ciudad perdió su calle de vinos (General Esparza) por culpa del botellón; los nativos dicen que esta moda nació aquí en el 82 aunque otras leyendas datan la fecha en el 84 y la ciudad en Madrid.
Cáceres, una ciudad para salir

Lo que si que es cierto es que, con calle de vino o sin ella, aquí se sale, se sale mucho y el ambiente es espectacular. En la Plaza Mayor se junta todo el mundo, la chavalería para hablar y la gente más adulta para ocupar sus terrazas. La zona de bares principal es la Plaza Mayor y las calles aledañas, Gran Vía y Plaza San Juan.
El tapeo tiene dos vertientes, la de pago y por la pati. En muchos sitios te ponen tapa de cortesía, en algunos bastante apañada, pero también existe la tapa de pago que es algo así como media ración y que está muy bien aunque, al no ser de tamaño pequeño, hacen que visitar muchos bares seguidos se complique, por el tiempo que se tarda en cada bar y por el riesgo ¡de acabar empachado!. 

En nuestro caso el tiempo fue un problema ya que, por ejemplo, la segunda noche, tras visitar dos lugares imprescindibles como La Cacharrería y Torre de Sande bajamos a la Plaza para catar La Minerva nos encontramos con que no había sitio. Menos mal que nuestro Community Manager, Alfonso Bernardo, había visitado la ciudad hace poco bien acompañado y entre sus experiencias y las nuestras podemos pegar un buen repaso. Para la visita nos ayudó mucho el blog “No es otro blog gastronómico” y nuestros contactos extremeños de Arroyo de la Luz que nos recomendaron un buen puñado de lugares... Empezamos:


Plaza Mayor de Cáceres

- Nuestra primera toma de contacto fue en El Requeté y fue un fracaso, eran las 20 horas y aún no había tapas, la cocina no abría hasta las 9 así que nos cascaron 5 euros de vellón por dos Coca-Colas con kikos. La otra parte del equipo de @viajesytapas lo eligió para desayunar una mañana de domingo y por un café y tosta de tomate con aceite y un zumo con tosta de jamón salió por 7 euros. Muy ricos, pero 7 euros.

- La Minerva: Muy recomendable. De esos sitios que llaman la atención por su elegancia y por los platos que ves en las mesas de los muchos comensales cuando te planteas sentarte o no. Fue elección para cena de fin de semana, un total y absoluto ¡bingo! Nos dejamos llevar y acertamos de pleno. Pedimos Ravioli de Foie con manzana, oporto y muselina de hierbas, Canelón de Pato con hongos, pera y cardamomo y lo que más nos sorprendió para bien, el Gazpacho de Frambuesa con una crema ligera de ajos tiernos, migas con jamón y gelee de albahaca. Con 2 vinos: 26,5 euros.

- Tal Cual. Bien, correcto. Nos pilló casi recién aterrizados, con hambre y buscando un sitio sin demasiados aspavientos. Muy bien atendidos, nos gustó la empatía del camarero que enseguida entendió que necesitábamos consejo para elegir. Tiramos por una torta de jamón con salmorejo, otra torta especial de la casa y una carne salteada bien trabajada y sabrosa. Con 2 vinos: 28 euros. 

- El Rincón. Típica taberna muy familiar y pequeña donde poder tomar la previa a algo más. Si no pasas no la echarás de menos, pero si vais y pedís 2 cervezas con una cazuela de migas serán 6 euros bien invertidos. 

- Cayena. Caro y sospechosamente vacío un sábado por la noche en el que toda la plaza estaba a reventar. Pedimos una tapa de coca de sardina marinada con ajo blanco y granizado de melón. Sonaba bien pero el ajo blanco sabía a polvos y la sardina no tenía gran sabor (6 euros). Por tomar algo dulce pedimos un Tartarro (tarta en tarro) de churros con chocolate... malísimo, era como una pasta de churros sin hacer que te dejaban la boca al borde de la náusea.  Las tapas con un agua, un Verdejo y Coca-Cola: 17 euros.

Subiendo hacía la San Juan-Gran Vía

- La Taperia: Poco cómodo si vas con niños y carros. Pero de visita obligada. Nos sorprendió la gran cantidad de camareros que atendían tanto en barra como en mesas, sin agobio pero sin que te falte de nada en el momento que lo pides. Y todo eso a pesar de estar bastante lleno. Fue por recomendación “teneis que pasar por La Tapería y pedir la tabla de ibéricos”. Como se suele decir “de categoría”, te entra por los ojos, y por supuesto por la boca. Con 1 vino y 1 vermut: 20 euros.  


Plaza San Juan de Cáceres

- Taperia de ibérico: Ni habíamos leído del lugar ni nos lo habían recomendado pero estaba lleno y eso siempre es buena señal. No nos equivocamos, un buen sitio con servicio muy agradable. Un mosto, un blanco (al binomio seco o semidulce que era la única oferta hace unos años ahora se le añade el verdejo que fue nuestra elección) y 0,0 con limón; tapa de cortesía de salchichón y tapa de pago de migas extremeñas (4€) por 8,5€


Bajando de San Juan por Plaza de Publio Hurtado

- Bouquet. Perfecto, uno de los mejores sitios que probamos. Gran Servicio y exquisitas tapas como la de carrilleras (6,5€). También tomamos una de carpaccio de pulpo con un vino de la tierra Carlos Plaza blanco y una agua: 19,4€
Para el vermú de sábado decidimos salirnos de zona y visitar la calle Obispo Segura Saez, donde había varios bares recomendados. El tapeo aquí fue estilo rápido, una aquí otra allá, comiendo de las tapas gratis:

- Oquendo: el mejor de la calle. Elegante y algo pijo pero con unas tapas de cortesía contundentes: callos, cocido, etc. Dos Coca-Colas, un mosto y tapa gratis de tortilla rellena y dos cocidos: 7,3€

- Dallas: verdejo y 0,0 limón con tortilla de tapa de cortesía: 3,3€. Bien, sin más.

- Viña Grande: verdejo y mosto. Tapa gratis de salchichas con patatas y, aparte, pedimos una tosta (4,5€) de salmorejo con jamón: 8,7€

- Manómetro: Dos aguas y Verdejo. De tapa de cortesía alitas de pollo con patatas. Pedimos de tapa de pago unas croquetas de rabo de toro, nos sirven un plato y al poco vienen y nos dicen que no es nuestro, se lo llevan y un minuto después viene otra camarera y nos dice "no hay croquetas". Eso sí, todo con mucha educación y, pensando que las croquetas eran la comida del niño nos trajeron una tapa más. Lo completamos con un salmorejo finísimo. Todo por 9,4€


El Casco Histórico de Cáceres

Como cierre nos pasamos por el Casco Histórico para visitar dos de los locales más recomendados en las guías, por local y por carta, con tapas muy elaboradas y un toque distinto:

- La Cacharrería: Precioso el edificio en el que está alojado, tiene dos zonas, la cafetería y el restaurante. Este último abre a las 20:30 y unos minutos antes ya se va formando cola en el patio interior del edificio. Una vez abierto una gran organización, un personal amabilísimo toma la comanda en orden de llegada, te sirven rápido la bebida y te asesoran sobre que puede probar y que hay fuera de carta. Una buena carta de tapas a 4,5€ cada una. En nuestro caso tomamos croquetas de patatera y dátiles y atún de almadraba, servido como un carpaccio era una gran tapa. Con una cerveza, un verdejo y un agua: 15,1€
 

- Torre de Sande. Otro precioso lugar de la zona antigua. Es un restaurante en el interior y en la zona del jardin de la casa fuerte de los Sande que cuenta con una tapería en un lateral para cenas más informales. Carta de tapas más curiosas que el resto (5 euros cada una), el único pero del sitio es lo excesivamente lentos que salían los platos. Una caña, un vino seco, migas extremeñas con buñuelo de huevo y una fajita de prueba de cerdo: 14,5€
 
Aunque nunca comentamos el tema, un inciso para comentar el tema de los desayunos en el centro: una clavada. Un simple desayuno en el Adarve de café y tostada salía por 2,75€ y con dos euros más si era con zumo 4,75€ un desayuno normalito. Al día siguiente en el Chocolat's casi peor, más de tres euros por cruasán o napolitana (riquísima, eso si) y leche o unos 2,5 euros el zumo de naranja. El precio del zumo de naranja siempre me hace pensar: si un kilo de naranjas no llega al euro, ¿por qué cuesta tanto un vasito?, ¿cuánto valen las máquinas de hacer zumo para que te enchufen esa cuchillada? Si un vaso son 2,5€, ¡¡un litro son 10 euros!!! Si fuese gasolina y se vendiera en barriles de 42 galones estadounidenses o sea, 159 litros, el barril de zumo costaría 1.590 eurazos...
Bromas aparte Cáceres hay que visitarlo. La zona histórica es Patrimonio de la Humanidad por algo. El ambiente es estupendo y hay bares que no te puedes perder.

Si eres o has estado en Cáceres y consideras que nos falta algún lugar imprescindible para visitar, tienes un huequito aquí abajo en “comentarios” donde poder ayudarnos a completar esta ruta.

lunes, 14 de septiembre de 2015

StreetXo en Serrano

Streetxo, el gastrobar de Dabiz Muñoz, se había mudado a principios de año desde el Espacio Gourmet de Callao al de Serrano y había que visitarlo. Si en su primera ubicación ya estaba concebido como un puesto de comida callejera en la nueva el concepto se viene arriba y hay que añadirle "las locuras" del chef como camareros vestidos con chaquetas estilo camisas de fuerza. Lo que ha perdido en localización y vistas lo ha ganado en espectacularidad y comodidad. El nuevo espacio es visualmente impactante y con muchas más plazas. Ahora puedes comer sentado en mesa, en terraza o en barra; ya no hace falta meter codos, en la entrada se hace cola y cuando hay hueco te pasan.


La carta continua con el estilo asíatico y de fusión que caracteriza a David. Una carta corta, cuando fuimos nosotros tenía 13 platos, y variable, aunque se mantienen sus platos "clásicos" como el Chili Crab, el 'Saam' de Panceta o el Sandwitch Club. Además, ahora se hay una barra de cócteles que, aunque algo caros, dan un toque distinto a la comida. Tomamos dos, uno sin alcohol de fruta de la pasión con mandarina y otro con alcohol de Ginebra y jengibre (DiverXo líquido), 7 y 11 euros.

Nuestra comanda consistió en:

Ensalada Mix-Thai de pollo a la brasa y atún: resultó ser mejor el plato del día, una simple ensalada, si pasa por la manos de este genio, se convierte en una explosión de sabores impresionante: encurtidos, brasa, humos, menta y cacahuete; todos los sabores mezclándose en tu boca

Sepietas: No triunfaron, tenían demasiado sabor a brasa

Dumpling Pekines. Oreja confitada y Hoisin de Ali-Oli y Pepinillo. Otro plato que merece la pena probar. Servido al estilo Diverxo, como un lienzo para degustar.

Lasaña Koreana de Wonton y vaca vieja. Muy buena

Todos los platos y los cócteles con una botella de agua: 75,5€. Como siempre, salimos encantados. Más si cabe por lo cómodo de poder comer en mesa y con un carrito de bebé. Por ponerle un pero: la música estaba demasaido alta, algo que ya es habitual en Street-Xo.

Compartiendo espacio está el Salón Cascabel, el bar Mexicano de Punto MX y te puedes tomar un helado en Rocambolesc, de los hermanos Roca. Consejo: no vayas de innovador y pidas el de espárragos con trufa, malísimo, me permitieron devolverlo y pedir uno de violetas.

lunes, 7 de septiembre de 2015

Donde comer en Puerto De Sagunto III

Actualización 2.016:
Como cada año, volvimos a pasar unos días al Puerto de Sagunto, en Valencia. Y, como cada año, pudimos comprobar que el nivel del tapeo este lugar es bastante superior a la media de la Comunidad Valenciana. Nuevo sitios que añadir a nuestra lista de "Los mejores sitios donde comer en Puerto Sagunto" que puedes ver en esta entrada

Los dos últimos años hemos visitado el Picaflor. Ya lo habíamos probado hace unos meses pero, en aquella ocasión, fuimos con menú cerrado y no pudimos ver su potencial. Unas tapas totalmente originales, fuera de las habituales bravas/clochinas y que buscan los nuevos sabores. Para tapeo, a día de hoy, es de los mejores sitios del lugar. Hemos hecho un par de visitas. En la primera tomamos una ensalada de langostinos, aguacate y mango, patatas picaflor, abanico ibérico (un teriyaki de secreto), minihamburguesas jugosísimas y Minipibil (tacos de cochinita pibil muy muy bien preparados y con mucho sabor). Todo con siete bebidas y sin postre: 60 euros. Muy buen servicio y raciones abundantes para la zona.

En la segunda visita el servicio fue aún mejor, nos atendieron a pesar de plantarnos allí a las 12 de la noche mientras casi toda la calle cerraba. Todo con una sonrisa y a probar nuevos platos. En este caso el Mola un huevo (un mollete con huevo perfecto), un wok de filet mignon que no es de lo mejor del lugar (aburre un poco su sabor), repetimos con uno de nuestros favoritos, la cochinita pibil y terminamos con una original dorada en tempura. Con 4 vinos, Coca-Cola y café 47,40€

La Borda d'Costa, probamos algún plato el anteriormente y este verano quisimos probar alguno más. Aunque no tuvimos suerte, fuimos un domingo y no tenían de nada. De nuestras primeras peticiones no les quedaba ninguna. La camarera, muy amable, llegó a decirnos: "fuera de carta tenemos pulpo" así que pedimos pulpo, lo anotó se fue y al minuto vovió para decirnos: "no tenemos pulpo". Al final encontramos en la carta varios platos disponibles: carpaccio de pez, bien pero excesivamente condimentado, chipirones en tinta, normalitos y tataki de ciervo bastante bueno. Con dos vinos, Coca-Cola y un cafe, 43 euros. A pesar de los problemas el sitio está bastante bien y su carta merece la pena.

Cyrus Dad. Un nuevo y elegante restaurante que se anuncia de fusión, mediterráneo y arrocería y que trabaja bajo el concepto menú. Fuimos a una cena y éramos los únicos clientes, lo que siempre da algo de palo. Nos ofrecieron dos menús, uno de 20 euros con 3 entrantes y otro de 24 con 5. Fuimos a pedir el de 5 y nos indicaron que era mucho ya que, además de los entrantes hay un snack de cortesía. En nuestro caso fueron dos: una ensalada de atún en un rulo de tomate muy original y enorme y un ajo blanco en terrina. La ensalada tenía el problema de llevar queso. Y, en previsión de que algún plato más pudiera llevarlo, advertimos al camarero, al que no le sentó nada bien el aviso y nos respondíó de mala forma. Lo peor es que el siguiente plato también llevaba queso: crujiente de pato. No lo hubieramos adivinado. Otros entrantes: croquetas de arroz al horno, curiosas, y clóchinas con gel de líma limón. Los principales fueron Carrillada de cerdo en salsa de boletus y Salmón en salsa Ponzu.



Salimos de allí con una sensación agridulce. El servicio es malo pero el sitio es muy bonito. Los entrantes son muy grandes, raciones completas, y con altibajos, algunos sabores y salsa con potencia se juntan con otros no muy agradables. También estaría bien que fueran algo más pequeños para poder pedir más. Los principales eran muy normalitos y los postres, flan y mousse de chocolate, también. Los precios son muy ajustados ya que con un par de vinos, Coca-Cola y Café, salimos de allí por 50 euros... pero no sé si triunfará. Nos encanta que haya sitios así en el Puerto y que su gastronomía vaya a más, aunque necesitan pulir algunas cosillas.

También, de pasada, hemos probado la Pizzeria Italia de Filippo. No es un sitio para comentar pero lo hacemos porque fue tan desastre que hemos hecho una porra apostando que no llega al verano próximo. No es que las pizzas estén mal, al contrario, pero eran lentos, malos sirviendo y nos intentaron cobrar de más. NOTA: hemos perdido la porra, un año después el sitio sigue abierto. Enfrente han abierto un local del estilo que se llama Pizzeria Napolitana y que es nuestro candidato al cierre del año. Lo hemos probado y es demasiado ecléctico. Un local que tiene de todo, desde pizzas y pasta a kebabs. Y un servicio pasota en un local vacio en pleno agosto... y eso que ofrecen menús para cenar y por 10 euros tienes tapa, pizza o pasta, bebida y postre...

Otro que visitamos por primera vez fue Restaurante Pizzeria Entrebrasas, en la calle peatonal. Antes de ir dudamos ya que se el nombre daba que pensar si era de carnes o una pizzería. Al final era un "de todo", carta de raciones típicas: bravas, clóchinas, etc. pero que tiene un buen punto, una parrilla donde preparan buenas carnes con mucho sabor a brasa.

Y para terminar: la paella. Dos sitios:

- Arrocería Alfonso. Su ubicación privilegiada, en plena Avenida del Mediterráneo, la hace una de las arrocerías más famosas de la zona. La habíamos probado bastantes veces antes del blog y nos parecía que no estaba mal pero no nos terminaba de enamorar. Siempre nos han parecido mejores las de Ca`Merche. Este año lo hemos podido comprobar de nuevo. Una paella un poco pasada y con poco sabor. Una lástima. Para 5 (a 11 euros la ración), con tellinas, botella de verdejo y 3 cafés por 88 euros.

- Ojo de Buey (Cerrado). Re-abrió en 2.015 y cerró en menos de un año. Hace un par de años decían que hacían muy buenos arroces así que fuimos a probarlo. Pedimos una de 6, a 9 euros la ración, y fracasamos. El arroz estaba pasado, con tanto pimentón que tenía un ligero gusto a chorizo y el socarrat sabía a quemado. De entrantes tomamos tellinas muy buenas, sepia y acompañamos la comida con cava Nodus. Para el vino un apunte curioso, lo venden a precio de coste y te cobran un descorche de 3 euros por lo que sale todo baratísimo (nuestro cava 8,5). La cuenta, para 6 y dos niños, salió por 125 euros con 8 bebidas, 3 postres y un par de cafés.

El resumen de los nuevos sitios visitados es que nos alegramos de la innovación aunque alguno de ellos necesitan mejorar.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...