martes, 23 de mayo de 2017

Comer barato en Roma

De Roma no os vamos a contar nada que no sepáis ni nada nuevo, es Italia así que ya sabéis qué se come: pizza y pasta... y poco más. Tampoco os podemos describir la ciudad al completo ya que es inmensa y está llena de locales y pequeñas pizzerías; aunque sí os podemos dar unas pinceladas de algunos de locales más conocidos por viajeros. Muchos de ellos son muy buenos y en casi todos preparan la pasta estupendamente. Para la pizza, el truco es mirar si pone que tienen horno de leña, si es así, también triunfaréis. Cuando visitamos una ciudad extranjera nuestra referencia gastronómica son algunos blogs de compañeros viajeros pero sobretodo la guía Routard, la famosa "Trotamundos", suele ser muy fiable ya que tiene referencias de todo tipo y sobretodo acierta al mostrar muchos restaurante de calidad, con cocina tradicional del lugar y de poco coste. Y de eso va esta entrada de comer barato en Roma:

Campo de Fiori

Baffetto2: normal por dentro y normal por fuera pero este sitio esconde unas pizzas geniales y por las que es recomendado en las guías. La pasta es más normalita, aunque allí la hacen al dente está incluso algo dura, sobretodo los riggattoni. Está junto a la Piazza de Teatro Pompeyo. Para 4 (dos adultos y dos niños): Carbonara riggattoni, spaguetti Bolognesa y pizza saussage con Coca-Cola de 1 litro 5€ (si, en Italia se puede pedir botella de Coke de litro a un precio económico) y agua: 33 euros

Termini:

Hostaria al Castro Pretorio. Buscando la Trattoria La Reantina que recomendaba "la Trota" nos encontramos con que en la dirección indicada (Via San Martino della Bttaglia, 17) había otro local distinto. Nos asomamos y vimos una tasca de barrio, donde solo había italianos y ningún guiri así que decidimos meternos y fue un acierto. Por cambiar un poco pedimos una Cotoletta a la Milanesa, Scaloppini Limone y 2 brusquetas (una especie de canapé italiano) una de tomate y otra de oglio (aceite). Para el postre un expreso y una tarta de chocolate blanco. Al pedir la cuenta y como era mi cumple nos invitaron al café y al postre con lo que la cuenta fue de 33€
 

Nido D'Abruzzo. A pesar de estar en Termini es un restaurante de barrio barrio, de paisanos que diríamos aquí. Decoración anticuada, con un camarero muy servicial a pesar de rondar los mil años. El local era mal oliente pero nos sirvieron la mejor pasta del viaje: Penne al Salmon, con una pizza de anchoas, Cotoletta a la Milanesa. Todo, para 4, por 35,5€. En la media de precio habitual. Como curiosidad por un agua de litro y medio nos cobraron 5,5€ y, sin embargo, una jarra pequeña de vino costaba 2,5€
 

Di Vero de estar por casa pero de calidad. Recomendación de la Routard como sitio barato... y lo es, el más barato del viaje. Servicio familiar, el hijo aprovecha el turisteo (que aquí es muy habitual) para practicar el español. Atienden de estar por casa, caos, cordialidad y algo lentos. Cuando pides pagar te traen la cuenta en un folio escrito a mano. Pizza de Prociuto, lasaña y spaguetti con bacon, con una copa de prosecco (vino espumoso italiano, 4€), coke y agua, todo por 29,9€
 

Trastevere: 

En uno de los barrios con más encanto de Roma, nos encontramos con la Tabaccheria Pavan Ester fue más bien una parada donde pudimos porque estaba realmente imposible todo. Aquí había sitio y tenían porqueta de cerdo, una carne típica de la zona que está expuesta en los mostradores de los locales... el sitio no merece la pena especialmente pero si la carne, si la veis expuesta en algún bar no dudéis en parar a tomar un bocadillo. Nosotros pedimos un panini de porqueta y otro de cotoletta de pollo, 4 euros cada uno. Algo más la bebida, dos cokes, un agua y un expreso 9 euros más. Deciros que las tabbacheria son típicos locales italianos donde venden tabaco pero también, café, lotería y en muchos de ellos algo de picar.

Dar Poeta al Taglio. realmente en la visita al Trastévere es donde peor suerte tuvimos para comer. Íbamos a Dar Poeta recomendado por amigos y guías pero al llegar había una cola en la calle que daba miedo, así que fuimos a uno de mismo nombre pero al taglio, con la intención de tomar una comida rápida. Las pizzerias al "taglio" al corte son justamente eso: locales donde pides el trozo de pizza que te apetece, lo cortan y pesan y a comer rápido en barra o mesita. Es muy económico: dos porciones de pizza, una carbonara y otra de jamón más una croqueta italiana (son de puré de patatas y queso) y un agua por solo 7,34€

Centro

Arancio d'Oro: (Via Monte D'Oro 17): otro fracaso en el que nos metimos porque todo estaba petado. Buscábamos Al Leoncino, la famosa pizzería, que resulta que también había cerrado por lo que dando vueltas probamos este sitio. Al estar en el centro fue la clavada del viaje: 51,50 con comida buena pero raciones pequeñas. Una bismark (pizza de salchichas), Saltimboca (un plato típico de ternera con jamón y salvia) tan bueno como escaso y un Spezzatino (un plato de carne guisada). La cuenta pasó de los 50 euros sin postre, solo un expreso que estaba estupendo... bueno allí todos los cafés son de vicio y siempre que tomo uno pienso en la mierda del torrefacto quemado habitual de los bares españoles.
 
 

En una Semana Santa no nos dio tiempo a más, se nos queda mucho en el tintero pero lo disfrutamos. Es un viaje ideal para hacer con niños, la ciudad es cómoda, hay muchos sitios para visitar con ellos y empaparles de historia. Desde lo más grande como el Coliseo a lo curioso como la Boca de la Verdad o explicarles que la Plaza de San Pedro es un país. Además, la comida, es ideal para ellos, pizza, pasta y helados... además de estar en una de las ciudades más bonitas del mundo.

jueves, 11 de mayo de 2017

La Plaza de Chamberí: ni fu ni fa

La Plaza de Chamberí es un restaurante de corte clásico y estilo madrileño, de los que nacieron hace 40 años con camareros de chaquetillas blancas, buen servicio y comida tradicional, con materia prima de calidad.

Ahora sigue manteniendo el mismo estilo, la misma decoración e igual cocina, clásica, aunque algo más enfocada a la mediterránea. El problema está cuando en estos restaurantes la evolución apenas se nota, la calidad baja y el servicio, sin llegar a ser malo, se vuelve pasota. Con la sensación de estar por encima del cliente y de ser los que mandan. Si a esto se le añade una bajada en la calidad de algunas elaboraciones nos da como resultado un restaurante venido a menos. Un carta cara que tienen que compensar con promociones del 40% - 50% en webs de reservas como El Tenedor o Restaurantes.com

Dentro de la carta, entrantes y segundos. Los primeros con un toque más mediterráneo como mejillones, ensaladas o arroces y otros como croquetas o morcilla. En los segundos se encuentran los platos más clásicos: bacalaos, callos, merluza o carnes. En nuestro visita fuimos 11 comensales por lo que pudimos probar varios platos y comprobar lo inconstante de sus preparaciones, con buenos entrantes y mediocres segundos:
- Pulpo. Un plato que, cuando está bien preparado nunca falla, y este lo estaba.

- Croquetas de bacalao.

- Habitas tiernas con jamón de Guijuelo. A pesar de ser un plato simple fue de lo mejor, estaban tiernas de verdad.
- Mejillones
- Arroz a banda: uno de los mejores segundos.
- Solomillo: normalito
- Chuletas de lechal a la parrilla: duras y muy hechas, se quedaron en el plato.
- Mollejas de lechal. Pese a no estar malas del todo se notaban de poca calidad, algo grandes y secas.

- Merluza de pincho a la parrilla: pues también muy normal
- Chipirones en su tinta con arroz: malísimos.

- Carpaccio de salmón y mero. Por error sirvieron un carpaccio de carne y lo cambiaron sin problema. Eso provocó que llegar a la mesa cuando todos los comensales habían acabado. Luego resultó un plato insípido que de saber a algo era a lima.
- Atún: bien
- Magret de pato al vinagre de jerez y miel con ciruela y manzana. Mucho nombre para un plato simple y no muy bien preparado.

Terminamos con 4 cafés y 6 postres, uno de ellos una tarta de manzana especial que costaba 7,5€ pero estaba muy buena. Otros, como la tarta de chocolate, no lo estaban tanto.
 

La cuenta, con el pan (2,25€ pax), 7 cañas, 3 de agua, una copa de blanco y una botella de vino de Madrid (15,75) fue de 27 euros por persona. Sin descuento hubiera sido un poco más de 41 euros... sino es con descuento el local no merece la pena.

Como comentario decir que aunque el comedor está en una planta alta, se puede acceder a él por el ascensor del portal de al lado lo que nos facilitó la subida y eso que íbamos con una silla de ruedas y dos carritos de bebé. Luego en el salón también pudimos estar cómodos todos.

jueves, 4 de mayo de 2017

La Finca de Susi Diaz: el estrella más famoso de Elche

Dentro de los restaurantes con Estrella Michelín en Alicante, y con el permiso de Quique Dacosta, quizá uno de los más famosos sea La Finca, en Elche. Es conocido por su chef, Susi Diaz, uno de los tres cocineros que hacen de jurado en Top Chef junto a Paco Roncero (La Terraza del Casino y Estado Puro) y Alberto Chicote (Yakitoro y Puertalsol) pero debería serlo por su cocina, unos platos de altísima calidad y que, tras alguna reciente decepción Michelín, nos dejaron gratamente sorprendidos.

El local es una finca a las afueras de Elche, amplio y grande pero decorado de tal manera que sabía crear ambientes íntimos. Según llegas te ofrecen un aperitivo mientras decides si carta o menú y te ojeas una voluminosa carta de vinos con muchas referencias y precios de todo tipo. Las carta ofrece productos de la zona principalmente, entrantes por 27 euros y platos por 29, además del toque exótico de poder pedir caviar. Como menús hay dos opciones, una bastante interesante que consiste en que por 69 euros te lo compongas tú mismo eligiendo dos medios entrantes, un plato y un postre al que ellos añaden dos snacks y un aperitivo; lo bueno de esta opción es que cada persona de la mesa puede elegir lo que más le guste. El otro menú es cerrado, se llama Tentaciones, y por 89 euros se compone de 8 snacks o aperitivos para comer de un bocado y 8 platos, 3 postres y los petit-four; este menú fue nuestra elección:

- Cascarujas: legumbres secas, garbanzos, habas, etc. para picar mientras tomas el aperitivo

- Grao de gamba y bacalao. Un primer snack de galleta de gamba con un buñuelo de bacalao

- Helado de espárragos. Este helado ya lo habíamos probado (y nos había horrorizado) en la heladería de Jordi Roca en Madrid, Rocambolesc. Como postre en cucurucho no valía nada pero como plato, con su acompañamiento de esparrago triguero crudo era resultón.

- Dátil
- Ópera de foie
- Panna cotta de maíz con foie
Estos tres bocados vinieron juntos, un homenaje al foie con platos de distinta intensidad y textura. El dátil más fuerte, la ópera una pequeña tarta con toque de foie y la panna cotta de sabor más suave.


- Etéreo de manchego, una esponja con sabor a queso que desaparecía al entrar en la boca. A los que no comían queso les sirvieron un rollito de morcilla ;)
- Bombón de aceituna: curioso cuando menos, al metértelo en la boca y romperlo se libera el líquido de su interior. Era como darle un trago al caldo de un bote de aceitunas

En este punto una parada para degustar un delicioso aceite del que había que controlarse para no pasarse con él y con el pan ya que empezaban los platos del menú.

- Nuestro tomate. A partir de aquí la polémica sobre que plato estaba más rico. Esta crema fría de tomate fue de los primeros que nos despertaron el paladar.

- Espardeñas con lechugas a la brasa. Falso calamar con lechuga empanada a la brasa. Un platazo. De los mejores del menú.

- Cigala al vapor de wakame. Bien preparadas y con sabor a parrilla quizá el plato ganase si fuera gamba (como venía en la carta) en vez de cigala.

- Parmentier de patata morada. ¿Puede un puré de patatas ser exquisito? pues este si lo era. Venía cubierto de una lámina de patata morada que se rompía y se mezclaba con el puré que había en el interior del plato.

- Crema de guisantes y gamba blanca. La idea era disfrutar del plato mezclando la crema con los elementos que aparecían en el contorno: pepino, flores, cebolleta, gambas, etc.

- Arroz con coliflores: un arroz exquisito, con un sabor intenso. No podía faltar en un menú Mediterráneo

- Pescadilla con pil-pil blanco

- Lomo con mostaza verde: lomo de vaca vieja, un plato simple pero delicioso

- Magdalena de limón:
- Macarrón de rosas
- El mundo en una caja: una caja con 5 chocolates del mundo, a cada cual más rico y el fin idóneo para una gran comida

Con los cafés vinieron los petit-four :"Chuches". Un variado de chocolates y nubes.

El menú merece la pena, sin duda. Nosotros nos lo pensamos ya que íbamos con los niños y nos habían comentado que la duración del mismo podía llegar a las 3 horas; al final fueron tres y media pero el ritmo fue bueno. Para los niños tienes las opciones de la carta y, además, se ofrecen a preparles pasta, pescado o carne. Nosotros le pedimos un solomillo (que por cierto estaba delicioso) y que salió por 14 euros. La cuenta final, para los 5 menús y el niño, salió por unos 90 euros PAX, incluyendo el servicio de agua (2 euros cabeza), 2 Coca-Colas, una cerveza, un cava, cuatro café y dos botellas de vino, una de Essens Chardonnay Alicantino 23€ y un Borgoña del que no me quedé con el nombre (habíamos pedido Gran Ardeche pero no quedaban y nos sirvieron otro manteniendo el precio 25€).

Salimos del local encantados, comentando lo bien que habíamos comido y discutiendo sobre cual había sido el mejor plato ¿qué más pistas de que La Finca es un restaurante de los que merecen la pena?

miércoles, 26 de abril de 2017

Las Musas en Campo de Criptana

Campo de Criptana, en Ciudad Real, se encuentra a poco más de una hora de Madrid. La excursión para ver los "auténticos" molinos contra los que luchó Don Quijote, bien merece la pena. Se puede visitar uno de ellos, que mantiene su estructura original, e incluso, una vez al mes, ponen en marcha uno de ellos y organizan actividades alrededor del evento.

Además, esta excursión nos atraía porque habían sido varias las recomendaciones que habíamos recibido del Restaurante Las Musas, ubicado en la misma Sierra de los Molinos. Así que, aprovechando un lunes festivo de Madrid, allá que nos fuimos el domingo, a pasar noche, con reserva en el local para el lunes a la hora de comer.

Según entramos, casi los primeros del local, se nota un poco de desconcierto. Hasta 3 veces nos preguntaron el nombre de la reserva, incluso estando ya sentados. Luego, nos traen la carta. Habíamos reservado con menú degustación pero no disponían del mismo. Nos habían recomendado el plato degustación de migas, pisto y gachas, pero tampoco aparece en la carta. Preguntamos por el plato y nos indican que no hay. No les quedan gachas porque el fin de semana hubo mucha gente. ¡¿¡¿Pero cómo es posible que en un sitio, en La Mancha, recomendado por sus gachas, no haya gachas a las 2 de la tarde?!?!?! Falta de profesionalidad diría yo.

Llega el momento de pedir y nos proponen que los niños coman menú infantil, con fingers de pollo y patatas. "No, van a comer lo que nosotros, gracias". Nos traen un aperitivo por cortesía de la casa, con el feo detalle de que nos traen solo dos, para los adultos. Y el pobre niño (el pequeño aún dormía), mirando.

Ante el fracaso de las gachas, pedimos de entrantes unas migas de pastor y un pisto manchego. Las migas normalitas y el pisto bastante bueno como cabe esperar en La Mancha.

De segundo pedimos que nos traigan cochinillo asado deshuesado, pluma ibérica de bellota a la parrilla y croqueta única de cocido. Pedimos la croqueta como segundo con la idea de que fuera lo último para que los niños vayan probando los entrantes... y lo primero que traen es la croqueta... en fín.

El cochinillo, muy normal tirando a grasiento y comparando la foto con otras que nos pasaron los que nos recomendaron el restaurante nos sirvieron justamente la mitad. 18 euros por estos dos mini trozos de cochinillo

La presa estaba buena aunque un poco seca y la guarnición era la misma que en el cochinillo. La ración también algo pobre que también costaba 18 euros estos 5 trocitos de cerdo... creo que ese festivo subsistieron sirviendo lo que les había sobrado del fin de semana.

De postre, nos pedimos barquillo con mousse de chocolate y natillas de jengibre. Para mi gusto, el mejor plato de la comida. Rico y abundante.

En resumen, nos llevamos una gran decepción, a un precio para nada barato: 75 €, por una comida con un postre y acompañada solo por dos refrescos y un agua, para dos adultos y dos niños pequeños, en mitad de la Mancha. Afortunadamente el entorno (y la compañía) lo subsanaron; además de ser un destino divertido para ir con niños.

miércoles, 19 de abril de 2017

Cocido Madrileño XVIII: Casa Pello Retiro

Ya empieza a asomar el calor pero, antes de que llegue el verano, aún da tiempo a tomar algún cocido más. Esta vez la visita fue a Casa Pello Retiro (existe otro en Alberto Alcocer) un cocido no muy famoso en Madrid que antes servían en tres vuelcos, en un menú con postre, café y vino por 32 euros y ahora viene en dos vuelcos, sin menú, por 19,90€ euros.

Por el nombre esperábamos un local clásico y sin embargo es todo lo contrario, decoración moderna y funcional, donde un buen servicio te atiende nada más entrar y te ofrecen algo de beber con unas aceitunas.

Llega el primer vuelco: la sopa. Servida en sopera que dejan en la mesa para repetir es espesa, contundente en textura, aunque no tiene demasiado sabor a cocido. Parece como si estuviera espesada con garbanzos machacados y condimentada con algún "ingrediente artificial". Aún así estaba buena y los tres comensales de la mesa repetimos.

El segundo vuelco con todo lo demás:
- Garbanzo pequeño, bien cocinado aunque con poco sabor
- Verdura: poca pero bastante buena. Un poco de repollo y puerro
- Carnes: chorizo, de lo mejor de las carnes. Morcilla, no pegaba mucho y no era de excesiva calidad. Además pollo. tuétano y, por último, morcillo y tocino que tampoco podían considerarse de primera.

Para el postre tienen bastante variedad y nosotros nos pedimos un crepe de chocolate (5,5€) y un café llevando la cuenta a los 73 euros con 1,9€ de servicio por comensal, un cava (3,9€), Coca-Cola y agua. El cocido está en 19,90 y para el niño nos ofrecieron la opción de pedirle una sopa solo (9,9€) y comer del segundo vuelco de los mayores. No es una mala propuesta vistas las clavadas que te hacen en otros locales por el cocido de niños; además el servicio, que fue en todo momento muy correcto, estuvo encantador con los pequeños.

En definitiva, un cocido normal, en la franja media en cuanto a calidad y precio pero que no destaca en nuestro ranking del mejor cocido madrileño

jueves, 6 de abril de 2017

Procesiones y tapas: Gula y Pasión en Semana Santa

Una de las épocas en las que recibimos más visitas al blog es en semana santa, sobretodo a las entradas de ciudades para tapear. Parece que os gusta aprovechar esas fechas para visitar ciudades y degustar sus pinchos. Pero si eres de los que también disfrutas con la parte más mística de la Pascua y las procesiones te proponemos combinar ambos hobbies y te traemos un resumen de las mejores ciudades para ver procesiones y degustar su gastronomía. Pasión y gula juntas. Cuales son las procesiones más famosas y los mejores bares para tapear en Semana Santa.

Zamora: empezamos por la que más conocemos y ojo aquí, o reservas alojamiento con tiempo o te quedas sin hotel. Además de pagar un pastón por noche. Hay 18 procesiones y la más famosa es la del Yacente que se celebra el Jueves Santo. Otra destacada es la de Jesús Nazareno (también conocida como el Cinco de Copas) que empieza a las 5 de la mañana del Viernes Santo y en la que lo que se tercia es tomarse una sopa de ajo que te servirán, a esas horas, en cualquier bar de la zona. El domingo de resurrección se come "dos y pingada": dos huevos fritos con jamón a la plancha y de dulce unas aceitadas. ¿Y para tapear? pues los morunos del Lobo o los Tiberios (mejillones en salsa) del Bambú. También pásate por la calle de los Herreros o por alguno de estos bares de tapas de Zamora

Sevilla: aunque cambiamos de aires totalmente, Sevilla es posiblemente, y junto con Zamora, la ciudad por excelencia para las procesiones. Menos sobria pero más multitudinaria, en números arrasa: casi 60 procesiones recorren la ciudad. Son famosas las imágenes de la madrugá sevillana donde la Macarena y el Gran Poder se pasean por las calles en la madrugada de Viernes Santo junto con el Silencio, el Calvario, La Esperanza de Triana o los Gitanos. Se tapea por Santa Cruz. San Salvador y Alfalfa, La Plaza Nueva con el típico imprescindible "La Flor de Taranzo" o por Triana y "La Blanca Paloma". Nuestra guía de Sevilla puedes verla aquí

Valladolid: La más famosa es la Procesión General, feo nombre para una procesión que parece un museo por el que desfilan 19 cofradías el viernes santo por la tarde. También es conocido el sermón de las siete palabras y el pregón previo que se realiza a caballo. Para el tapeo, pues aquí es total, una ciudad que cada día es mejor y que merece una procesión gastronómica por todos estos bares. Los imprescindibles: Los Zagales, Villa Paramesa o La Sepia.

Murcia: declaradas fiestas de interés turístico nacional son muy distintas de las sobrias procesiones castellanas o del cante andaluz. Diferentes, más dadas al color y a la importancia de los nazarenos que regalan caramelos, comida, monas o estampitas al público. La más famosa es la Procesión de los Salzillos, el día grande, el Viernes Santo. No hay zona típica de tapeo, todo el centro está para tapear, la llamada zona gastro. Murcia es una ciudad echada a la calle, hay gente, mucha mucha gente en los bares y las terrazas.

Cuenca: en la madrugada del viernes salen Las Turbas o Camino de Calvario, que está entre las procesiones más famosas de España. Destaca por la música, los clarines y tambores y fuera de Cuenca (y cuando yo era joven) se conocía como la procesión de los borrachos. Pero, por favor, si vais por allí no uséis ese nombre ya que lo consideran ofensivo. Como ciudad de tapeo es algo pobre en bares pero tiene platos deliciosos como el morteruelo o los zarajos. Hay bares por la Plaza Mayor y por la Calle San Francisco. Aquí destacaba La Ponderosa, aunque desconocemos si sigue abierto.

Zaragoza: menos conocida pero también Fiesta de interés turístico nacional destaca la procesión general del santo entierro, el viernes por la tarde. Choca, por poco visto, oir jotas entre los pasos. Para cuando acaben las procesiones dirígete al Tubo, la zona de tapeo por excelencia, o a Santa Marta a probar en el Lince la tapa llamada guardia civil (bocadillo de sardina rancia, pepinillo y pimiento rojo).

Granada: Su procesión más famosa es la de los Gitanos que desde la noche del miércoles recorre las calles de la ciudad para ascender al Sacromonte rodeada de fogatas que prenden en las cuevas de esta montaña. También es conocida la del Silencio en la que se apagan las luces de la ciudad. En el tapeo, Granada es una de las ciudades más reconocidas sus famosas tapas gratis (primera, segunda... y así hasta donde aguantes). Hay bares en Plaza Nueva y Catedral aunque la calle por excelencia es Navas... si estás de semana santa entra en el Tabernáculo para flipar con las estapas de vírgenes o en El Diamante, uno de los más famosos de la ciudad.

Seguro que nos hemos dejado ciudades y procesiones, no somos expertos en estas cuestiones por lo que, cualquier aportación será bien recibida y vuestra información la pondremos en la entrada ;)

miércoles, 22 de marzo de 2017

Hamburguesa XXXIV: The Box by Steakburger

Pues... bueno.. dentro de la fiebre hamburguesera... uno más. De los mismo de Steakburger Bar han abierto este nuevo local que pinta a que se extenderá ya que es una propuesta que parece pensada para Centros Comercial. De momento solo está en ParqueSur y, según dicen, la diferencia es que cocinan en plancha en vez de horno de carbón.

Carne de La Finca y menús ajustados. Esa es la oferta. Tan ajustada que por 7,9€ tienen la burger gourmet con bebida y patatas. Hay 3 menús Box 1, Box 2 y Box 3 el primero solo bebida y patatas por 7,9€, el segundo con media ración de alguno de sus entrantes (tipo aritos, etc.) por 9,5 y el tercero con postre o café por 10,90.

El local, al ser de centro comercial es pequeño y algunas de las mesas también. Incluso, si te toca taburete estarás algo incómodo ya que son pequeños y minúsculos.

Dentro de la carta de hamburguesas hay varios tipos pero, ojo, que no todas entran en el menú. Solo la Basic y la Steakburger con cebolla caramelizada y salsa STB (que no logramos sacarle el sabor) y de tamaño normal. Yo pedí el menú Box1 con la Steak y por un euro más me dejaron escoger carne de buey.

Otras ampliaciones, fuera de menú, son hacerte una doble de ternera por 3 euros más o de buey por 5. Y las opciones son: Jack con salsa bourbon, British con huevo y bacon, Mountain con queso de cabra y Royal con foie. También hay de pollo y, para veganos, la opción de hamburguesa de quinoa. Tras elegir la hamburguesa que quieres y el tipo de carne entre ternera y buey, eliges el tipo de pan (americano o mollete) y la guarnición (patatas fritas, asadas o ensalada de col). En nuestro caso no nos preguntaron por el punto pero es cierto que la carne vino al punto y perfecta. El pan viene tostado, bastante tostado pero ni quemado ni seco. Quizá un poco frágil ya que como ponen el tomate debajo se rompe enseguida.

La otra hamburguesa probada fue la Mountain, con queso de cabra, rúcula, cebolla carameliza y salsa honey. De buey por 9,5€ fue buena opción

Los postres, los habituales de estos sitios: tarta de zanahoria, brownie, coulant, helados, etc. tomamos unas tortitas bastante maluchas (2,9€) y un café (1,5) lo que llevo la cuenta hasta los 22,8€

En resumen, el sitio aunque incómodo, no está mal para una comida rápida, He leído por webs de críticas que el servicio es lento aunque en nuestro caso, quizá porque la visita fue entre semana. el personal fue muy atento y amable, nos supo informar y fue rápido sirviendo. La carne es buena y tiene muy bien cogido el punto. Bastante mejor calidad que en otros sitios similares como TGB o Burgues Lobby aunque no deja de ser una hamburguesería de Centro Comercial.

viernes, 10 de marzo de 2017

Tandoori Station: Auténtica comida india

Tandoori Station está considerado uno de los mejores indios de Madrid. Aunque su chef, Nadeem Siraj, es de origen pakistaní ha logrado recrear en su restaurante el sabor y las esencias de la gastronomía india. La decoración está lejos de la típica de estos locales, nada de dioses ni similares, solo trenes y líneas de tren decoran las paredes de un espacio moderno en el que sin embargo, con solo cerrar los ojos, sus olores te llevan a Oriente. Y es que, la primera sensación al entrar a Tandoori, te la da el olfato, el olor a currys y comida asiática.

El servicio es muy atento y profesional. Nada más entrar te reciben, te llevan a la mesa y te ofrecen unos panecillos con salsas para mojar y algo de beber para la espera. Pedí una cerveza Cobra y empecé a ojear la carta: entrantes donde destacan las famosas "Samosas", currys de pescado, verdura, cordero y de pollo, arroces y, por su puesto, tandooris (Carnes preparadas en un horno cilíndrico llamado tandur). Como también tenían un menú degustación y a pesar de disponer solo de una hora nos decantamos por esta última opción, el Menú Chetak Express. Un viaje del norte al sur de India donde te preguntan si lo quieres que no pique, que pique poco o picante. Nosotros no fuimos muy valiente y pedimos la opción "que no pique" aún así, lo típico de este tipo de comidas y de los currys, es que "que no pique" signifique que haya platos que si lo hagan un poquito y alguno, los últimos, con más intensidad..

1ª ESTACION: APERITIVOS
- Keema Samosa: Empanadillas de masa crujiente, rellena de carne, cebolla, jengibre, semillas de cilantro y especias
- Pakora: Tempura vegetal estilo indio, en harina de garbanzos, especias y hierbas frescas. La Pakora estaba algo peor, mucho mejor el sabor de la samosa.

2ª ESTACION: TANDOOR
- Murgh Ka Tikka: Pechuga de pollo marinado con yogur, lima, ajo, jengibre y hierbas aromáticas. El famoso pollo rojo Indio; quizá el mejor plato de toda la comida.

3ª ESTACION: CURRYS
- Murghi Ka Tikka Massala: Pollo en salsa de especias y hierbas aromáticas
- Gosht Ka Roghan Josh: Curry de cordero en salsa de especias, tomate y hierbas, ligeramente picante
- Malai Paneer Wala Kofta: Albóndigas de patata y paneer en salsa de almendras

- Arroz Pulau: Arroz basmati con cardamomo, canela, anís y azafrán

Paneer Naan: Pan indio que suele venir relleno de crema de queso. Aunque en nuestro caso lo pedimos sin él.

Todos estos platos venían servidor juntos. Dentro de los curris ya se notaba un ligero picos y alguno era mejor que otro. Depende del gusto ya que el de cordero era más fuerte

4ª ESTACION: FINAL DEL VIAJE
Kulfi: Helado indio de pistacho
Gajar Halwa: Pastel de zanahoria

El menú cuesta 27,5€ con un suplemento del 15% si lo tomas en terraza. Nuestra comanda de dos menús, una Cobra (3,6€), Coca-Cola y café salió por 63,70€. Evidentemente que es de los indios más caros; a años luz de los localitos de Lavapiés como el Anakorli, pero su calidad también lo vale.

 
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...